Tras años de afectaciones por derrumbes y la erosión del río Coca, la parroquia amazónica retoma su actividad turística con el apoyo de autoridades locales y operadores que buscan devolver dinamismo económico a la zona.
La parroquia El Reventador inicia un proceso de recuperación turística luego de que se habilitara nuevamente el tránsito en la vía Quito–Baeza mediante un tramo alterno. Durante varios años, los constantes derrumbes y los efectos de la erosión del río Coca limitaron la conectividad hacia esta zona del cantón Gonzalo Pizarro, afectando directamente a una comunidad donde cerca del 80 % de sus 1.200 habitantes depende del turismo y el comercio.
Según explicó Byron Herrera, presidente de la Junta Parroquial de Reventador, la interrupción vial provocó una fuerte caída en la llegada de visitantes que tradicionalmente acudían a la zona para disfrutar de atractivos naturales como miradores, cascadas y el avistamiento del Volcán El Reventador. “Mucha gente de la Sierra y la Costa visitaba el sector, pero el problema vial afectó gravemente el desarrollo turístico. Ahora, con la vía habilitada, los visitantes pueden volver a disfrutar de nuestros atractivos y de la infraestructura de servicios que tenemos”, señaló.
La rehabilitación del acceso incluyó la construcción de un muro de contención en el río Coca, la habilitación de una vía alterna lastrada y la instalación de un puente sobre el río Loco, acciones coordinadas entre el Gobierno Provincial de Sucumbíos y los gobiernos locales.
Como parte del proceso de reactivación, la Cooperativa de Transporte y Turismo Baños se sumó a la iniciativa con actividades comunitarias y religiosas en el recinto Libertad, donde desde 1987 existe una gruta dedicada a la Virgen Nuestra Señora del Rosario de Agua Santa. “Por muchos meses la vía estuvo cerrada y eso generó pérdidas para los emprendimientos turísticos. Hoy queremos apoyar la reactivación del sector”, expresó Olga Barrera, socia de la cooperativa.
Con la circulación vehicular nuevamente habilitada, los habitantes del Reventador invitan a los viajeros a redescubrir este destino amazónico conocido como el “balcón amazónico”, con el objetivo de devolver dinamismo a su economía local.
