El Ministerio de Infraestructura y Transporte solicitó cambios en la estructura de la Autoridad Aeroportuaria de Guayaquil para garantizar participación estatal en su directorio, en medio de un debate sobre la gestión de recursos y la rectoría del sistema aeroportuario.
Un nuevo debate institucional se abre en el sector aeroportuario ecuatoriano tras la solicitud del Ministerio de Infraestructura y Transporte del Ecuador para reformar los estatutos de la Autoridad Aeroportuaria de Guayaquil, organismo que administra el Aeropuerto Internacional José Joaquín de Olmedo.
El requerimiento fue remitido el 4 de marzo de 2026 a la alcaldía de Guayaquil, otorgando un plazo de cinco días para presentar una propuesta de reforma estatutaria. El documento, firmado por Carlos Mora Estrella, plantea que el Estado central tenga una participación directa en la dirección estratégica del organismo.
Según el ministerio, la Constitución ecuatoriana establece que los puertos y aeropuertos son competencias exclusivas del Estado, lo que incluye la rectoría, regulación y supervisión del sector. Bajo este argumento, la cartera propone reconfigurar el directorio de la Autoridad Aeroportuaria con diez miembros: cinco representantes del Gobierno central y cinco designados por la actual administración, con presidencia y voto dirimente del ente rector.
El planteamiento también establece que decisiones clave como presupuestos, reformas financieras o planes operativos deban contar con aprobación del directorio, reforzando el control institucional sobre la gestión aeroportuaria.
El debate también gira en torno a un fideicomiso cercano a los 400 millones de dólares administrado por la Autoridad Aeroportuaria, recursos destinados al desarrollo del nuevo aeropuerto proyectado en el sector de Daular.
Desde el ámbito político local, la medida ha generado cuestionamientos. La concejala Ana Choez advirtió que la iniciativa podría representar una intromisión en la autonomía municipal. “La gestión del aeropuerto fue delegada al municipio hace casi dos décadas y ha funcionado bajo un modelo eficiente de concesión”, sostuvo.
El tema también se relaciona con el debate sobre la futura infraestructura aeroportuaria de la ciudad, luego de que el presidente Daniel Noboa planteara la posibilidad de desarrollar un nuevo aeropuerto en Taura, lo que ha abierto distintas posiciones sobre el futuro del sistema aeroportuario de la región.
En este contexto, el caso marca un nuevo capítulo en la discusión sobre el modelo de gestión de los aeropuertos en Ecuador y su impacto en el desarrollo del transporte aéreo, el turismo y la competitividad regional.
