El turismo ecuatoriano se prepara para el feriado con altas expectativas, pero el toque de queda y los cortes de luz generan incertidumbre en el sector hotelero.
El feriado por el DĆa de los Difuntos y la Independencia de Cuenca pondrĆ” a prueba al turismo en Ecuador. MontaƱita, Salinas y BaƱos esperan una ocupación hotelera de hasta el 95 % o mĆ”s, mientras las restricciones de movilidad, la inseguridad y los costos de la energĆa preocupan al sector.
El toque de queda regirĆ” del 1 al 10 de noviembre, entre las 00:00 y las 05:00, en Guayas, Los RĆos, ManabĆ, Esmeraldas y El Oro. SegĆŗn Holbach MuƱetón, presidente de Fenacaptur, entre el 5 % y el 7 % de los viajeros podrĆa verse afectado por esta medida.
¿Qué destinos esperan mÔs turistas?
Las previsiones de ocupación hotelera para el feriado son diferentes según el destino:
- MontaƱita y Salinas: hasta el 95 %.
- BaƱos: mƔs del 95 %.
- Cuenca: entre el 70 % y el 75 %.
- Ambato y Riobamba: alrededor del 70 %.
- Napo: entre el 70 % y el 90 %.
- Quito: entre el 25 % y el 30 %.
Las cifras son estimaciones del sector y dependerƔn de la demanda y las condiciones de movilidad durante el feriado.
Inseguridad y cortes de luz preocupan a los hoteles
Manta, Esmeraldas y Playas enfrentan dificultades para atraer visitantes debido a la percepción de inseguridad. A esto se suman los cortes de electricidad, que obligan a los hoteles a utilizar generadores y asumir gastos adicionales.
Holbach MuƱetón recuerda que, durante los apagones de 2024, algunos establecimientos reportaron gastos de entre USD 1.000 y USD 5.000 mensuales para suplir la falta de energĆa.
¿CuÔnto dinero mueve el feriado?
SegĆŗn Fenacaptur, el feriado del 2 de noviembre de 2025 movilizó a 1,1 millones de personas y generó USD 71 millones en gasto turĆstico.
Este aƱo, los hoteles, restaurantes, agencias de viajes y operadores turĆsticos esperan aprovechar la llegada de visitantes, aunque el resultado dependerĆ” de las restricciones y de las decisiones de los viajeros.
El balance final permitirĆ” conocer si las altas expectativas se convierten en resultados para el turismo ecuatoriano.

