El Santuario de El Quinche ocupa el séptimo lugar entre los destinos de turismo religioso más visitados de América Latina.
Ecuador tiene un atractivo que mueve millones de visitantes: el turismo religioso. El Santuario de Nuestra Señora de El Quinche recibe alrededor de 2,5 millones de visitas al año y ocupa el séptimo lugar entre los destinos religiosos más visitados de América Latina, según datos difundidos por Quito Turismo.
Pero el reto va más allá de atraer peregrinos: ¿cómo convertir estas visitas en más ingresos para el país?
El turismo religioso moviliza a millones de personas en el mundo y abre oportunidades para hoteles, restaurantes, agencias de viajes, transporte, artesanos y comercios locales.
La oportunidad está en ofrecer más que una visita al santuario. El Quinche podría conectarse con rutas gastronómicas, artesanías y otros atractivos de Pichincha. Quito, con sus iglesias y su Centro Histórico, también puede ampliar la experiencia de quienes buscan historia, cultura y patrimonio.
A esta oferta se suma el Santuario de El Cisne, en Loja, uno de los principales destinos de peregrinación del país.
Para las agencias de viajes, el desafío es convertir estos atractivos en paquetes y circuitos que animen a los visitantes a quedarse más tiempo y recorrer otros destinos.
Ecuador ya tiene la fe y los visitantes. El siguiente paso es transformar ese movimiento en más turismo, empleo y oportunidades para los negocios locales.

