Del 20 al 24 de octubre, San Juan recibirá a más de 700 asistentes y a ejecutivos de 23 líneas de cruceros internacionales, en un evento que proyecta un impacto económico directo de 5 millones de dólares y consolida a la isla como destino líder en el Caribe.
Puerto Rico volverá a ser el epicentro de la industria global de cruceros con la trigésimo primera edición de la Convención Anual de la Florida-Caribbean Cruise Association (FCCA), que se celebrará del 20 al 24 de octubre en el Centro de Convenciones de Puerto Rico. El evento reunirá a más de 100 altos ejecutivos de las principales líneas de cruceros internacionales y a más de 700 asistentes, entre representantes de compañías, suplidores y organizaciones vinculadas al sector.
La gobernadora Jenniffer González Colón destacó que la elección de Puerto Rico como sede “coloca a la isla en el punto focal del mercado y reafirma su solidez como destino para grandes eventos, con un impacto estimado de 170 millones de dólares para la industria de cruceros en el presente año fiscal. Esta convención representa un paso más en la ruta de crecimiento que hemos trazado para el turismo”.
Por su parte, Willianette Robles Cancel, directora ejecutiva de la Compañía de Turismo de Puerto Rico (CTPR), aseguró que este encuentro “permitirá mostrar las mejoras y nuevas opciones que ofrece Puerto Rico a ejecutivos claves del mercado, reforzando la confianza en nuestra oferta turística y generando alianzas estratégicas para el desarrollo económico de la isla”.
La FCCA, integrada por 23 líneas de cruceros entre las que destacan Royal Caribbean, Carnival, MSC, Norwegian, Disney, Celebrity, Princess y Virgin Voyages, eligió nuevamente a Puerto Rico como escenario para este evento que combina foros de discusión, reuniones de negocios y espacios de networking. Los temas a tratar incluyen seguridad, infraestructura, operaciones turísticas, experiencias en destino y estrategias de desarrollo regional.
De acuerdo con Michele Paige, CEO de la FCCA, la convención es “más que una puerta abierta a la industria; es una oportunidad para establecer relaciones con quienes deciden dónde hacen escala los barcos, qué productos se venden a bordo y cómo se invierte en destinos e infraestructura”.
La visita de los participantes tendrá un impacto económico estimado de 5 millones de dólares en ocupación hotelera, gastronomía y servicios locales, reforzando la importancia de Puerto Rico como hub regional de cruceros. Con ello, la isla se posiciona como destino clave en la agenda del turismo marítimo internacional.

