Una alianza estratégica entre la academia, la comunidad y los gobiernos locales impulsa la capacitación de emprendedores y el desarrollo turístico en la cuenca del Lago San Pablo.
La Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE) sede Ibarra y la Red de Turismo Lago San Pablo presentaron oficialmente un proyecto de vinculación con la sociedad que busca fortalecer el turismo sostenible y los emprendimientos locales en la cuenca del Lago San Pablo, en la provincia de Imbabura. Esta alianza, respaldada por la Mancomunidad del Lago San Pablo —integrada por las parroquias de San Pablo del Lago, San Rafael de la Laguna, Eugenio Espejo y González Suárez— y la Fundación Natura Plus, marca un nuevo capítulo en la articulación entre academia, comunidad y gobiernos locales.
El proyecto inicia con una serie de capacitaciones dirigidas a emprendedores turísticos, enfocadas en mejorar la calidad de los servicios y la competitividad de la oferta local. Las primeras jornadas estarán dedicadas a la gastronomía, con el propósito de rescatar recetas tradicionales y promover el uso de productos locales en la creación de platos nutritivos y atractivos.
“Desde la Alcaldía de Otavalo trabajamos junto a la academia y la comunidad, impulsando iniciativas que promueven el progreso, la innovación y el bienestar de nuestras parroquias”, destacó el Gobierno Autónomo Descentralizado de Otavalo (GAD-O).
Margarita Espín, directora de Desarrollo Productivo y Competitividad del Municipio de Otavalo, resaltó la importancia de estas acciones para dinamizar la economía local y consolidar el turismo como motor de desarrollo. Por su parte, un portavoz de la Red de Turismo Lago San Pablo agradeció el apoyo académico: “Los estudiantes y docentes de la PUCE Ibarra nos ayudan a fortalecer nuestros conocimientos y mejorar los servicios para recibir mejor a nuestros visitantes”.
La Red de Turismo Lago San Pablo agrupa a emprendedores que ofrecen hospedaje, gastronomía, productos orgánicos, arte y experiencias culturales. Además, sus representantes se están formando como guías locales con el respaldo del GAD-O, para obtener certificaciones y desarrollar rutas turísticas que promuevan la identidad y riqueza natural de la zona.
Con esta alianza, el Lago San Pablo reafirma su compromiso con un turismo responsable, participativo y sostenible que beneficie a las comunidades y preserve su entorno.

