La normativa actualiza las reglas del sector aeronáutico, fortalece a la DGAC y establece nuevas disposiciones para pasajeros, aeropuertos y drones.
Ecuador ya tiene un nuevo marco legal para la aviación civil. La Ley Orgánica de Aviación Civil entró en vigencia el 2 de octubre de 2026, después de su publicación en el Sexto Suplemento del Registro Oficial No. 382.
La norma fue aprobada por la Asamblea Nacional el 24 de septiembre, con 88 votos, y está integrada por 215 artÃculos, ocho tÃtulos y 36 capÃtulos. Su objetivo es actualizar las reglas que regulan la actividad aeronáutica en el paÃs.
Para el sector turÃstico y aéreo, el cambio marca un nuevo escenario para aerolÃneas, aeropuertos, operadores, pasajeros y otros actores vinculados al transporte aéreo.
La DGAC mantiene el control técnico de la aviación
La Dirección General de Aviación Civil (DGAC) queda como la autoridad técnica encargada de la regulación, inspección, control y certificación de la seguridad operacional y la navegación aérea.
Entre sus atribuciones están la emisión de licencias para el personal aeronáutico, la administración del espacio aéreo y la gestión del Registro Aeronáutico Nacional.
La ley también busca ordenar las competencias dentro del sistema aeronáutico y fortalecer la vigilancia y el control de las operaciones.
Drones: nuevas reglas para las aeronaves no tripuladas
Uno de los cambios que más atención genera es la regulación de los drones o aeronaves no tripuladas.
La normativa establece reglas para su registro, autorización, control e inspección, además de incorporarlos al Registro Aeronáutico Nacional.
La DGAC tendrá competencias especÃficas sobre estas operaciones y deberá coordinar acciones con otras instituciones del Estado cuando corresponda.
Esto incorpora al marco legal una actividad que ha crecido con rapidez y que tiene impacto tanto en la aviación comercial como en otros usos civiles.
Más protección para los pasajeros
La nueva Ley de Aviación Civil también incorpora disposiciones relacionadas con los derechos de los usuarios del transporte aéreo.
Entre ellas se contemplan mecanismos vinculados con la suspensión o interrupción de viajes y los procesos de devolución o reembolso en determinadas circunstancias.
Además, la Asamblea informó que la normativa incorpora un 50 % de descuento en pasajes aéreos para adultos mayores y personas con discapacidad.
¿Qué cambia para aeropuertos y conectividad?
La ley plantea nuevas reglas para la gestión y desarrollo de la infraestructura aeroportuaria y contempla mecanismos para una participación privada excepcional en determinados servicios, bajo procedimientos de competencia pública y con control estatal.
También incorpora una polÃtica de cielos abiertos, con el objetivo de ampliar la competencia y facilitar nuevas oportunidades para rutas y frecuencias aéreas.
Para las aerolÃneas y agencias de viajes, estos cambios pueden tener relevancia en la evolución de la conectividad aérea del paÃs, aunque su aplicación dependerá de la normativa secundaria y de las decisiones que adopten las autoridades competentes.
Tasas y servicios aeronáuticos
La nueva normativa establece el régimen patrimonial y los recursos de la autoridad aeronáutica, incluyendo ingresos relacionados con tasas por servicios aeroportuarios, navegación aérea y uso de terminales.
También contempla exenciones para determinadas operaciones, entre ellas asistencia humanitaria, aeronaves del Estado y misiones de búsqueda y salvamento.
Un nuevo marco para la aviación ecuatoriana
La entrada en vigencia de esta ley reemplaza el esquema normativo anterior por un marco que busca responder a las necesidades actuales de la aviación comercial y civil en Ecuador.
La Asamblea señaló que la normativa busca fortalecer la seguridad operacional, actualizar la regulación conforme a estándares internacionales y mejorar las condiciones para el desarrollo del transporte aéreo.
Ahora, uno de los siguientes pasos será la implementación de las disposiciones de la ley y el desarrollo de la normativa que permita aplicar en la práctica sus nuevos mecanismos.
Para la industria turÃstica, aerolÃneas, aeropuertos y agencias de viajes, seguir estos cambios será clave, especialmente por sus posibles efectos en conectividad, derechos de pasajeros, operaciones aéreas y regulación de nuevas tecnologÃas.

