El 67,1% de los viajeros de mayor valor pertenece a esta generación. Viajan en pareja o familia y buscan gastronomÃa, cultura y experiencias únicas.
La Generación X se consolida como el principal perfil dentro del turismo de alto valor en Iberoamérica. Representa el 67,1% de estos viajeros, muy por encima de los millennials (18,9%) y los baby boomers (14%), según el estudio El viajero más valioso de Iberoamérica, de The Blueroom Project.
La investigación fue realizada en julio de 2026 entre más de 200 profesionales del turismo de España, Portugal y Latinoamérica.
Un cliente fiel vale más
Uno de los datos que más llama la atención es que el viajero de alto valor no necesariamente es quien más gasta.
Para el 50,6% de los profesionales consultados, lo que realmente define a un cliente de valor es la frecuencia con la que viaja durante el año. Además, el 66,3% considera que el perfil más rentable es el cliente fiel y repetidor.
El gasto también es importante: el ticket más habitual está entre 4.000 y 6.000 euros por persona, mientras que la mayorÃa reserva sus viajes con entre dos y cinco meses de anticipación.
¿Qué busca este viajero?
El perfil es bastante claro: el 46,4% viaja en pareja y el 38% lo hace en familia. El ocio es el principal motivo de viaje para el 71,1%.
Entre las experiencias que más crecen están el turismo gastronómico (50,6%) y el agroturismo o turismo slow (41,6%).
A la hora de elegir destino, pesan especialmente descubrir lugares nuevos (64,5%), visitar patrimonio y museos (55,4%) y disfrutar de la gastronomÃa (50,6%).
Latinoamérica apuesta por el ultralujo
El turismo de ultralujo gana fuerza en Latinoamérica. Los viajes superiores a 15.000 euros por persona representan el 13,2% de las respuestas en la región, frente al 2,4% en España.
El estudio también destaca el crecimiento del confort y del bleisure, que combina viajes de negocios y ocio.
La sostenibilidad todavÃa no define la compra
Aunque la sostenibilidad gana espacio, todavÃa no es un factor decisivo para pagar más. Solo el 17,5% considera que el cliente exige propuestas sostenibles y está dispuesto a asumir un costo adicional.
En pocas palabras, el viajero de mayor valor en Iberoamérica busca experiencias, comodidad y destinos diferentes, pero sobre todo mantiene una relación de largo plazo con las empresas que logran fidelizarlo.
Para agencias de viajes, mayoristas y operadores, el mensaje es claro: más que buscar al cliente que gasta más una vez, la oportunidad está en conquistar al que vuelve.

