La nueva medida, que entrará en vigor en abril, busca reducir la sobreestadía migratoria y se aplicará a visas de turismo y negocios, ampliando a 50 el número de países bajo este esquema.
El Gobierno de Estados Unidos anunció una nueva disposición que impacta directamente en la movilidad internacional: a partir del 2 de abril exigirá una fianza de hasta USD 15.000 a solicitantes de visas B1/B2 (turismo y negocios) de 12 países adicionales, incluyendo Nicaragua.
La medida, impulsada por la administración de Donald Trump, forma parte de una estrategia para reducir la permanencia irregular. Según el Departamento de Estado, el monto será reembolsado a quienes cumplan con las condiciones del visado y abandonen el país dentro del plazo establecido; en caso contrario, se utilizará para cubrir costos de deportación, que superan los USD 18.000 por persona .
Con esta ampliación, ya son 50 las naciones sujetas a este requisito, principalmente aquellas con altos índices de sobreestadía. El programa contempla montos variables entre USD 5.000 y USD 15.000 determinados por las autoridades consulares según cada caso .
Desde el Gobierno estadounidense se sostiene que la medida ha mostrado resultados positivos, con un 97 % de cumplimiento entre los beneficiarios. Sin embargo, la decisión se enmarca en un endurecimiento más amplio de las políticas migratorias, lo que podría tener implicaciones en los flujos turísticos y de negocios hacia el país.
Para la industria turística, este nuevo requisito introduce un factor adicional en la planificación de viajes, especialmente en mercados emergentes, donde el costo de acceso podría influir en la demanda y en la dinámica de conectividad internacional.

