En un paso decisivo hacia la gestión responsable del turismo, la ciudad de Barcelona ha anunciado el cierre de dos de sus terminales de cruceros a partir del próximo año, como parte de un ambicioso plan para reducir la presión del turismo excesivo sobre la ciudad. Con esta medida, el número de terminales operativas se reducirá de siete a cinco.
La decisión forma parte de un acuerdo estratégico entre el Puerto de Barcelona y el Ayuntamiento, enfocado en modernizar la infraestructura portuaria, optimizar la movilidad urbana y avanzar hacia operaciones más sostenibles. La inversión público-privada proyectada asciende a 185 millones de euros (USD 216 millones).
El plan contempla el desarrollo de un estudio integral sobre los desplazamientos de los pasajeros de cruceros en la ciudad, que servirá de base para el diseño de un sistema de movilidad turística más sostenible. Además, se implementarán soluciones tecnológicas para permitir que los barcos atracados se conecten a energía verde desde tierra, eliminando la necesidad de mantener sus motores en funcionamiento y reduciendo así las emisiones contaminantes.
Barcelona, que en 2024 recibió 1,6 millones de pasajeros de cruceros en tránsito, se ha convertido en el puerto de cruceros más transitado de Europa. Sin embargo, el crecimiento del turismo ha generado tensiones con los residentes, quienes enfrentan problemas como la gentrificación, la masificación urbana y la escasez de vivienda asequible debido al auge de los alquileres turísticos.
Las autoridades locales ya habían cerrado previamente la terminal portuaria norte en octubre de 2023 y la terminal Maremagnum, como parte de un acuerdo marco firmado en 2018 para reubicar progresivamente la actividad de cruceros fuera de las zonas urbanas.
Para los profesionales del turismo, esta decisión representa un giro estratégico en la gestión de destinos maduros. Barcelona se posiciona como un referente global en regulación del turismo de cruceros, priorizando la sostenibilidad, el bienestar ciudadano y el equilibrio entre desarrollo económico y preservación del entorno urbano.

