El cierre del estrecho de Ormuz podría generar escasez de queroseno en la UE y tensionar la operación aérea en plena temporada alta.
La industria aeroportuaria europea enciende las alarmas ante una posible crisis de abastecimiento de combustible que podría impactar directamente en la conectividad aérea del continente. La división regional del Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI Europe) advirtió que, si no se reanuda el tránsito en el estrecho de Ormuz en las próximas tres semanas, la Unión Europea enfrentaría una escasez generalizada de queroseno.
El pronunciamiento, dirigido a la Comisión Europea, pone en evidencia la alta dependencia del sector: cerca del 40% del combustible de aviación en Europa proviene de Oriente Próximo. Esta situación genera preocupación en plena antesala de la temporada alta de viajes, con potenciales repercusiones en operaciones, costos y planificación turística.
Actores clave ya han comenzado a manifestar inquietudes. La aerolínea Ryanair y la petrolera BP han alertado sobre posibles dificultades en el suministro, especialmente en mercados con menor capacidad de refinación, como Irlanda y Reino Unido.
Desde Bruselas, si bien se descarta una escasez inmediata, se reconoce la presión sobre los precios y la vulnerabilidad estructural del sistema. “La crisis ha expuesto la limitada capacidad de refino en la UE y su dependencia de importaciones”, señala ACI Europe, que además advierte la falta de herramientas unificadas para monitorear la disponibilidad de combustible.
Ante este escenario, el organismo propone medidas urgentes como flexibilizar restricciones regulatorias y explorar compras conjuntas de queroseno, replicando estrategias aplicadas en el mercado del gas. La evolución del conflicto en Ormuz será clave para determinar el impacto real en la aviación y el turismo europeo.
