La Prefectura de Loja puso en marcha un proyecto piloto que busca transformar actividades agrícolas y ganaderas en productos de turismo rural, con capacitación, asistencia técnica y una futura ruta provincial.
El campo lojano comienza a mirar al turismo como una nueva fuente de ingresos. La Prefectura de Loja ejecuta el proyecto piloto Ruta de Granjas Agroturísticas, una iniciativa que inició en el cantón Loja y pretende convertir actividades como ordeño, cosecha, pesca y cuidado de animales en experiencias para visitantes.
Del trabajo agrícola a una experiencia turística
El proyecto arrancó con la identificación de granjas, visitas técnicas y diagnósticos individuales para determinar qué mejoras necesita cada establecimiento. Propietarios, administradores y prestadores de servicios participan además en capacitaciones sobre turismo rural, diseño de experiencias, atención al cliente y seguridad turística.
La apuesta tiene una lectura empresarial: no se trata únicamente de llevar visitantes al campo, sino de estructurar productos comercializables, capaces de generar mayor valor alrededor de la producción local y distribuir el gasto turístico hacia las comunidades.
El Ministerio de Turismo ya reconoce al agroturismo como una modalidad vinculada al turismo rural que integra agricultura, ganadería, naturaleza, cultura, gastronomía y formas de vida locales. Su guía para diseñar productos agroturísticos plantea precisamente experiencias que van más allá de observar una actividad productiva.
Loja no parte de cero
La nueva ruta se suma a una estrategia provincial más amplia. En junio, la Prefectura informó que trabaja en un Plan de Desarrollo Turístico Provincial y en la iniciativa “Despertando al Gigante del Sur”, además de proyectos relacionados con café, señalización y promoción turística.
El antecedente más cercano es la Ruta del Café de Especialidad. En marzo, la Prefectura reportó acompañamiento técnico a 32 fincas cafetaleras y un proceso de capacitación de 100 horas para fortalecer su desarrollo como fincas agroturísticas.
Una tendencia que gana espacio
La estrategia también encaja con una corriente internacional que busca llevar los beneficios del turismo hacia territorios rurales. ONU Turismo señala que el turismo rural puede contribuir a generar empleo, mejorar los medios de vida y preservar patrimonio cultural y natural.
Ecuador ya tiene ejemplos que muestran el potencial de este modelo. Pacto, en la provincia de Pichincha, fue incluido entre los Best Tourism Villages de ONU Turismo en 2025 y combina actividades rurales con experiencias de agroturismo vinculadas a panela, café, cacao, pitahaya y cítricos.
El desafío será convertir la idea en producto
Para Loja, el siguiente paso será decisivo: lograr que la ruta tenga estándares consistentes, precios, canales de comercialización, reservas, conectividad, seguridad y una estrategia de promoción capaz de incorporarla al portafolio de agencias y operadores.
La Prefectura plantea consolidar el piloto e incorporarlo posteriormente a la oferta turística oficial, con la posibilidad de replicar el modelo en otros cantones.
Si el proyecto consigue conectar producción, gastronomía, naturaleza y hospitalidad rural en experiencias vendibles, las granjas lojanas podrían dejar de ser únicamente unidades productivas para convertirse en nuevos puntos de interés dentro del mapa turístico de Ecuador.

