La asociación reclama alivios tributarios, crédito y apoyo a la nómina, mientras pide evitar cancelaciones hacia destinos operativos del PacÃfico colombiano.
La Asociación Colombiana de Agencias de Viajes y Turismo (ANATO) solicitó al Gobierno de Colombia medidas económicas extraordinarias para contener el impacto del terremoto de magnitud 7,4 registrado el 10 de agosto en San José del Palmar, Chocó. El gremio plantea alivios tributarios, lÃneas de crédito y la reactivación del PAEF para proteger empresas y empleos turÃsticos.
El turismo entra en la agenda de reconstrucción
El pedido de ANATO llega cuando el Gobierno ya anunció que recurrirá a la Emergencia Económica para atender los efectos del desastre. La Presidencia informó que el mecanismo incluirá medidas de reactivación económica, alivios financieros y tributarios y respaldo para comerciantes y pequeños empresarios afectados.
La magnitud de la emergencia explica la presión sobre la actividad turÃstica. Al 17 de agosto, el Gobierno estimaba que la reconstrucción de edificaciones e infraestructura en Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, QuindÃo y Caldas requerirÃa unos 30 billones de pesos colombianos. El terremoto afectó a 450 municipios de 15 departamentos.
Para ANATO, la prioridad es evitar que una caÃda prolongada de ventas se convierta en cierres empresariales y pérdida de empleos. La propuesta contempla recuperar instrumentos como el Programa de Apoyo al Empleo Formal (PAEF), utilizado anteriormente para subsidiar parte de los costos laborales de empresas afectadas por una reducción de ingresos.
El llamado: no cancelar destinos que siguen operativos
El gremio también pidió a viajeros y empresas mantener sus reservas en zonas del PacÃfico que continúan operativas, siempre después de verificar las condiciones de acceso y la infraestructura local mediante prestadores formales.
El llamado tiene especial relevancia para Nuquà y BahÃa Solano, en Chocó, que atraviesan la temporada de avistamiento de ballenas. Parques Nacionales Naturales abrió oficialmente la temporada 2026, que se desarrolla entre julio y octubre e incluye al Parque Nacional Natural UtrÃa, entre ambos destinos.
Esta ventana representa ingresos para alojamiento, gastronomÃa, transporte marÃtimo, guÃas, operadores y comunidades locales. Por ello, una cancelación generalizada de viajes hacia todo el PacÃfico podrÃa trasladar los efectos del desastre a territorios cuya operación turÃstica no necesariamente está paralizada.
Una señal para el mercado regional
El caso colombiano también plantea una discusión relevante para la industria ecuatoriana: ante desastres naturales, la comunicación sobre la operación real de los destinos se vuelve tan importante como las ayudas económicas.
El reto para agencias y operadores será diferenciar entre zonas afectadas, rutas restringidas y destinos que mantienen condiciones para recibir visitantes. La información oficial y la evaluación individual de cada itinerario serán claves para evitar decisiones basadas únicamente en percepciones.
El Servicio Geológico Colombiano confirmó que el sismo fue el de mayor magnitud registrado en Colombia durante el siglo XXI y reportó afectaciones en distintos puntos del paÃs.
Para el turismo colombiano, la discusión ya no se limita a cómo recuperar infraestructura: también implica preservar la cadena empresarial que permite que los destinos vuelvan a generar ingresos. La respuesta que adopte el Gobierno será determinante para definir cuánto de esa capacidad podrá mantenerse durante la reconstrucción.

