Un cambio silencioso que preocupa al turismo
Para miles de ecuatorianos, obtener una visa estadounidense dejó de ser un trámite complejo para convertirse en una de las mayores incertidumbres antes de planificar un viaje. Lo que hasta hace pocos años era un proceso con altas probabilidades de éxito hoy presenta un panorama muy diferente: el rechazo de visas de turismo y negocios (B1/B2) alcanzó un máximo histórico para Ecuador.
Detrás de ese dato hay mucho más que una negativa consular. El aumento de los rechazos tiene implicaciones para el turismo, las agencias de viajes, las aerolíneas, los estudiantes, los empresarios y los organizadores de eventos internacionales. También plantea una pregunta que preocupa al sector: ¿Estados Unidos considera hoy al viajero ecuatoriano como un perfil de mayor riesgo migratorio que hace cinco años?
Las cifras que encendieron las alarmas
Las estadísticas oficiales del Departamento de Estado de Estados Unidos muestran que la tasa ajustada de rechazo para las visas B1/B2 otorgadas a ciudadanos ecuatorianos llegó al 42,24 % durante el año fiscal 2025, el porcentaje más alto registrado para el país en la última década y uno de los más elevados de Sudamérica.
En términos prácticos, esto significa que más de cuatro de cada diez ecuatorianos que solicitaron una visa de turismo o negocios no obtuvieron la aprobación.
La evolución reciente evidencia una tendencia sostenida:
| Año fiscal | Tasa de rechazo |
|---|---|
| 2021 | 15,68 % |
| 2022 | 17,51 % |
| 2023 | 26,67 % |
| 2024 | 36,99 % |
| 2025 | 42,24 % |
En apenas cuatro años, la tasa prácticamente se triplicó, pasando de un escenario en el que cerca de ocho de cada diez solicitudes eran aprobadas a otro en el que solo alrededor de seis de cada diez logran superar la entrevista consular.
Un dato que debe interpretarse correctamente
Uno de los errores más frecuentes en redes sociales es afirmar que “Estados Unidos ya no quiere dar visas a los ecuatorianos”.
Los datos no respaldan esa afirmación.
Una tasa de rechazo del 42,24 % no significa que exista una política específica contra Ecuador, ni que exista un cupo limitado de visas. Lo que refleja es que, bajo los criterios establecidos por la legislación migratoria estadounidense, un porcentaje mayor de solicitantes no logró convencer al oficial consular de que cumplía con los requisitos para recibir una visa de no inmigrante.
En otras palabras, el aumento de las negativas es un indicador estadístico, no una prueba de discriminación ni de una decisión política dirigida exclusivamente contra los ecuatorianos.
Ecuador entre los países con mayores tasas de rechazo
Al comparar las cifras con otros países de América Latina, Ecuador aparece entre las naciones con mayores porcentajes de rechazo para visas B1/B2. Aunque algunos países, como Venezuela o El Salvador, registran tasas superiores, Ecuador supera ampliamente a varias economías de la región que mantienen porcentajes considerablemente menores.
Este dato es relevante porque la tasa de rechazo es uno de los indicadores que el gobierno estadounidense utiliza para evaluar el comportamiento migratorio de los países y, en otros contextos, incluso para valorar su eventual elegibilidad al Programa de Exención de Visas (Visa Waiver Program), que exige porcentajes inferiores al 3 %.
¿Qué significa realmente un rechazo?
Para comprender el fenómeno es necesario aclarar otro concepto.
Cuando un oficial consular rechaza una visa de turismo, no está declarando que la persona mintió o que sea inadmisible por motivos penales.
En la gran mayoría de los casos, la negativa se produce porque el solicitante no logró demostrar suficientemente que regresará a su país después de un viaje temporal, requisito fundamental de las visas B1/B2 según la legislación estadounidense.
Esa presunción legal será uno de los ejes centrales de este especial y se analizará en profundidad en el siguiente capítulo.
¿Es una tendencia exclusiva de Ecuador?
No.
Después de la pandemia de COVID-19, varios países experimentaron cambios en sus tasas de rechazo. Sin embargo, el incremento registrado por Ecuador ha sido particularmente acelerado, coincidiendo con un fuerte aumento de la migración irregular de ciudadanos ecuatorianos hacia Estados Unidos entre 2021 y 2024. Esto no demuestra por sí solo una relación de causa y efecto, pero sí constituye una correlación que merece un análisis detallado con datos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y otros organismos especializados, análisis que desarrollaremos en los próximos capítulos.

