La terminal aérea capitalina cerró el año con mayor capacidad, conectividad reforzada, crecimiento en carga y reconocimientos internacionales que fortalecen su aporte al turismo y la economía.
El año 2025 marcó un hito para el Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre, que bajo la administración de Corporación Quiport avanzó en un proceso de expansión estratégica, eficiencia operativa y consolidación regional, alineado con los estándares internacionales de la industria aérea.
Expansión que impulsa el crecimiento
Con una inversión de USD 74,2 millones, financiada con recursos propios, entró en operación la ampliación del aeropuerto. La obra incorporó 17.647 m² adicionales en la terminal de pasajeros y 35.000 m² en la plataforma, permitiendo elevar su capacidad de 5 a 7 millones de pasajeros al año. Las mejoras incluyen nuevas áreas de arribo y salida internacional, modernización del sistema de equipaje, reconfiguración de Aduanas, espacios comerciales, 20 mostradores de chequeo, 12 equipos de autochequeo y una sala de preembarque con capacidad para 350 pasajeros.
Eficiencia operativa y experiencia del pasajero
Durante 2025 se implementaron puertas biométricas en salidas internacionales, optimizando los controles migratorios y mejorando la experiencia del viajero. En su primera fase, el sistema está habilitado para pasajeros ecuatorianos mayores de edad que viajen a destinos sudamericanos sin requerimiento de visa, reforzando la eficiencia y fluidez de la operación.
Conectividad aérea en expansión
El aeropuerto movilizó 5,4 millones de pasajeros con la operación de 12 aerolíneas comerciales, conectando a Quito con 8 destinos nacionales y 14 internacionales. Destacó el inicio de vuelos directos a Madrid con Air Europa y el anuncio del retorno de la ruta Quito–Ciudad de México con Aeroméxico desde marzo de 2026, además del incremento de frecuencias hacia Nueva York, Panamá, Bogotá, Lima y Houston.
Liderazgo en carga y reconocimientos
La operación logística mantuvo su crecimiento, alcanzando 407 mil toneladas métricas transportadas por 16 aerolíneas de carga, con las flores como principal producto de exportación. Este desempeño fue respaldado por reconocimientos internacionales en puntualidad, servicio, experiencia al pasajero y gestión ambiental, consolidando al Aeropuerto de Quito como un actor clave para el turismo, el comercio exterior y el desarrollo del Ecuador.

